Maderas para eléctrica

    Elección de las maderas 

de herreraguitars.com

 

 

 

Junto con la elección del diseño estructural de la guitarra, la elección de las maderas con las que vamos a construir nuestro nuevo instrumento es la decisión más importante y con mas influencia en el resultado final, y también es la decisión que a menudo plantea mas dudas y problemas al neófito.

Para aclarar estas dudas, creemos que lo más lógico será detallar las características tonales y estructurales de las maderas mas comúnmente utilizadas en la construcción de guitarras y bajos, y examinar la composición de algunos de los instrumentos mas conocidos y que pueden servirnos de referencia en el momento de diseñar el nuestro.

Pero antes, hay que tener muy claras cuales son las condiciones que deben reunir unas maderas para ser utilizadas en la construcción de un instrumento musical.

 

secado maderas

El secado y corte de la madera

 

 

Cuando hablamos de una madera seca, no nos referimos únicamente al porcentaje de agua que la compone, sino a un proceso que solamente se da mediante el tiempo transcurrido desde que fue cortado el árbol: la transformación de la celulosa. Las células que componen el tejido de la madera, como todas, tienen una membrana que las protege y delimita: la pared celular. En el momento de cortar el árbol, comienza el proceso de muerte de este tejido.

En una primera fase, las células mueren por falta de nutrientes, pero durante un cierto tiempo, las paredes celulares conservan su permeabilidad al agua. Esto quiere decir que la madera tiene la capacidad de absorber una gran cantidad de agua y retenerla en el interior de sus células. Esto se llama capacidad higroscópica.

El resultado es que se hincha y aumenta su volumen, y además, no lo hace de un modo homogéneo, sino en función de la distinta densidad de sus zonas (por grosor del corte, distinto ritmo de secado, distinta edad del tejido según esté mas o menos cerca del centro del tronco, etc.).

El mismo efecto, a la inversa, resultará de una violenta y rápida perdida de humedad; se contraerá y aparecerán grietas y roturas en los puntos de tensión. Resumiendo: carece de lo que llamamos estabilidad estructural.

Pasado este periodo, cuya duración depende de la variedad del árbol (no es lo mismo el Aliso que el Ébano, por ejemplo), pero que por seguridad nunca consideraremos menor de 4 años desde el momento del corte del árbol, las paredes celulares llegan a una situación de cambio físico en la que su permeabilidad se ve muy reducida, llegando con el tiempo en algunas variedades de madera a una práctica impermeabilidad.

En este momento, la capacidad higroscópica es mucho menor, aumentando mucho el tiempo necesario para que la madera adopte el grado de humedad del ambiente y haciéndolo de modo mucho menos violento estructuralmente.

Es por este motivo que, para determinados trabajos, no basta con los modernos procesos de secado en secaderos artificiales, sino que hay que combinarlo con un adecuado tiempo de reposo y madurado de la madera debidamente almacenada. Ahora, aunque nuestra madera siga siendo sensible a los cambios de humedad ambiental, tendrá unos movimientos mucho mas suaves y progresivos, lo que la hacen apta para cualquier trabajo.

Dado que esta capacidad higroscópica reducida estará presente siempre en cualquier madera aunque esté perfectamente secada y envejecida, solo nos queda atender al corte de la misma para minimizar en la medida de lo posible los movimientos que puedan dañar la integridad de nuestro instrumento una vez terminado.

También nos ayudaremos de este corte adecuado para potenciar al máximo la capacidad de transmisión de las vibraciones mecánicas, que es lo que dotará a nuestro instrumento de una buena calidad acústica.

 

 

Maderas para instrumentos musicales

Cuerpo:

En una guitarra o bajo de cuerpo sólido, los requerimientos de la madera para construir el cuerpo son, indudablemente, menores que para la construcción de un instrumento acústico. No obstante, no debemos descuidar en absoluto el grado de secado de la madera, asunto del que depende la integridad física de lo que vamos a construir.

No es imprescindible, aunque si muy recomendable, el corte radial de la 
madera (fig. 1) para la construcción de un cuerpo sólido, aunque para evitar cualquier efecto indeseable, lo mejor es utilizar dos piezas simétricas, unidas por el eje central del cuerpo, provenientes de una misma pieza de madera sólida abierta "en libro" (fig. 2). Esta forma de construir la plancha base sobre la que cortaremos el cuerpo tiene mucha mas solidez y estabilidad que el uso de una sola plancha de madera para todo el cuerpo.

 
 

Mástil:

En el caso de la construcción del mástil, la cosa resulta un poco más exigente que para el caso del cuerpo sólido. Aquí disponemos de una pequeña cantidad de madera para un elemento que ha de soportar unas grandes tensiones mecánicas (la tensión de las cuerdas). En este caso, además del secado perfecto, es de vital importancia el corte. Según la orientación de las vetas (fig. 3) distinguiremos dos cortes básicos de bloque para mástil: flatsawn (corte plano) y quartersawn (corte radial).

 

 

 

Como norma general, utilizaremos el corte plano para los mástiles de eléctrica y bajo bolt-on (atornillados al cuerpo) y el corte radial para la construcción de mástiles encolados (con tacón y pala inclinada).

Siguiendo este criterio es como se suministran los bloques para mástil que encontrareis en nuestra web.

 

diapason madera

Diapasón

Este es un elemento de gran importancia en la guitarra, tanto en su aspecto estructural como en la influencia en el sonido resultante. Además, el tacto de la madera elegida, las sensaciones que transmite directamente a las yemas de los dedos del músico, hacen que esta pieza influya de un modo muy directo en el grado de expresión musical.

En primer lugar, debemos atender a la rectitud de las vetas que podamos apreciar en su superficie. Las principales tensiones que debe soportar un diapasón son longitudinales, por lo que la densidad de la madera y la homogeneidad de sus fibras juegan aquí un papel decisivo. Sabemos que de la buena elección de un diapasón depende el buen comportamiento del mástil ante las deformaciones.

Sin embargo, cuando tenemos entre las manos un diapasón recién cortado, antes de su encolado sobre el mástil, comprobamos que es más flexible de lo que nos esperábamos en principio. Realmente, un mástil de guitarra es una pieza compuesta, una estructura que solamente adquiere rigidez en el momento de unir la base del mástil con el diapasón. Ambas piezas, por separado, tienen una gran flexibilidad. Por decirlo de otro modo, la rigidez total del mástil es muy superior a la rigidez de los dos elementos por separado.

La tendencia general es suponer que un diapasón grueso aporta un mayor grado de rigidez que uno fino; no es así en absoluto. De hecho, si se cuida especialmente el diseño del perfil trasero del mástil, puede resultar más rígido un mástil con un diapasón fino que otro con un diapasón grueso (siempre considerando mástiles y diapasones de las mismas maderas) aunque el grosor total del mástil sea exactamente el mismo.

Para entender este efecto, imaginemos el corte en sección de un mástil como el corte en sección de una embarcación. El perfil trasero del diapasón sería el casco y el diapasón la cubierta. Si despojamos el casco de la embarcación de su cubierta, toda la estructura queda debilitada ante las fuerzas longitudinales y de torsión. Del mismo modo, la cubierta por sí misma tiene una gran flexibilidad y una nula resistencia mecánica. En el momento de unir las dos piezas, todo el conjunto adquiere una gran resistencia mecánica.

Un experimento ya llevado a cabo demuestra que se puede construir un mástil de guitarra hueco, solo con el perfil trasero del mástil y el diapasón, sin que haya una diferencia apreciable de rigidez respecto a uno normal (macizo) construido con los mismos materiales, no obstante la gran diferencia de masa entre ambos.

Todo lo dicho anteriormente es en referencia a la importancia estructural del diapasón. Respecto a su papel en la transmisión de las vibraciones (sonido), las mismas consideraciones de rectitud de fibra y densidad son aplicables. En este caso, el mástil más rígido y perfecto también resultará el de mejor comportamiento acústico.

Las maderas más utilizadas y las que mejor reúnen las características ideales para la construcción de los diapasones son el ébano y el palosanto. El uso del arce en los diapasones obedece en principio a una estrategia comercial para facilitar la construcción en serie de mástiles de guitarra (los primeros diapasones de arce no eran tales, sino la superficie superior de un solo bloque de arce en el que se tallaba todo el mástil). No es que resulte desaconsejable; después de todo, es una madera de suficiente densidad si está bien escogida (puede ser más densa y resistente que un palosanto mediocre), y aporta unas sensaciones y tacto especiales (debe protegerse con barniz) que posiblemente serán lo que un determinado músico esté buscando. Y en música, las sensaciones son tan importantes como las características acústicas del instrumento.

 

 

Maderas utilizadas en dos de los modelos mas conocidos

Fender Stratocaster:

Cuerpo inicialmente de Fresno; posteriormente se utilizó el Aliso, de menor coste y excelentes características tonales. Hoy en día existen modelos fabricados en ambas maderas.

Mástil de arce duro, inicialmente sin diapasón (alma introducida por la parte posterior del mástil). Posteriormente, con diapasones de palosanto de extremada delgadez, encolados sobre el mástil que se cortaba ya con el radio de curvatura definitivo. El método de fabricación actual es de diapasones de palosanto mucho más gruesos, con la parte inferior plana (la que está encolada sobre el mástil) y lógicamente, el radio en la parte externa, aunque hay modelos especiales con cualquiera de estas configuraciones.

 

Gibson Les Paul:

El cuerpo está compuesto de una base de caoba de Honduras, generalmente de una calidad envidiable, y una tapa arqueada de arce de dos piezas unidas por el eje central longitudinal (en libro), con un grosor en su parte central de unos 18 milímetros. En los modelos de alta gama, la utilización de arces flameados o acolchados de altísima calidad (y coste) es normal, llegando a cotas de falla valenciana en las series limitadas y piezas de exposición.

El mástil, en la gran mayoría de los casos es de caoba de Honduras con un corte excelente, aunque en algunos modelos se utiliza el arce en laminado vertical de tres piezas. Los diapasones, dependiendo del modelo, son de palosanto o de ébano.

 

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